El viaje que nadie quiere hacer…

Es difícil pensar que exista algún viaje que no nos atrevemos a hacer, especialmente si para la mayoría de las personas viajar es un placer incomparable, sin embargo, en la actualidad existen muchos sitios que no son para nada apropiados ni recomendados para turistas ni para visitar, bien sea por temas de inseguridad o incluso por políticas de seguridad de los gobernantes del país, sin embargo existe un viaje que casi nadie se atreve a hacer, me refiero al viaje al interior de sí mismo.

a sí mismo

Es muy fácil realizar un viaje a cualquier parte del mundo, planificar nuestra aventura, escoger fechas, hacer equipaje, escoger las compañías…llegar a nuestro destino para deslumbrarnos con las maravillas que vemos, con los paisajes, conocer gente, intercambiar opiniones, ideas, vivencias que a la larga serán experiencias que tarde o temprano se convertirán en conciencia, sin embargo, realizar cuando pensamos en realizar un viaje al interior de nosotros mismos nos resulta excesivamente difícil, en la mayoría de los casos preferimos ni pensar en ello, creyendo además, que nos conocemos lo suficiente… porque nos cuesta tanto comenzar por conocernos a nosotros mismos?

conocernos

No podemos decir a ciencia cierta porque el ser humano se convierte en un viajero experto por todo el mundo, tiene la capacidad y la necesidad innata, de conocer todo sobre lo demás y sobre los demás, comprender su cultura, entender los idiomas, aprender a comunicarse y a relacionarse con su entorno externo, sin embargo, resulta curioso que no siempre o mejor dicho casi nunca, se comienza por el principio, dar el primer paso que es el conocimiento a sí mismo, quizás  porque temamos lo que podamos encontrar o tal vez vivimos huyendo de nuestro propio juicio…

propio juicio

Aventurarnos hacia lo externo, en la búsqueda de nuevas experiencias y nuevos conocimientos, resulta emocionante por la serie de encuentros que representa conocer el mundo, además es un rumbo simple, donde probablemente el conocimiento ajeno nuble la necesidad de adentrarnos en nosotros mismos, sin embargo, una de las mayores aventuras, consiste en realizar un viaje a nuestro interior, la indagación de nosotros mismos, el autoconocimiento y la comprensión de cada espacio, sensación y sentimiento de nuestro ser, esta es una de las aventuras más valiosas y más provechosas que puede tener un ser humano, incluso puedes sumarla al programa de tu viaje, porque si bien es cierto que el ser viajeros constantes nos mantiene alejados de algunas realidades, también es sabido por muchos viajeros, que pretender postergar el encuentro consigo mismo cuando se elige ser viajero, es prácticamente inevitable…